Trainwreck
o y de repente tú, es una película protagonizada y escrita por Amy
Schumer, y dirigida por Judd Apatow.
Desde
que vi el trailer de la película tuve ganas de verla. Antes de
hacerlo leí algunas críticas que me hicieron rebajar mis
expectativas, y tras verla me sentí bastante decepcionada. Sentí
que podría haberme ahorrado 2 horas de película, no había nada
nuevo que el trailer no me hubiera contado ya.
Me
gustó el hecho de que, en este caso, es la mujer la que tiene el
roll típico del macho que se tira a una cada noche y si te he visto
no me acuerdo. También es destacable que Amy Schumer no es un
bellezón (ni siquiera ella se considera así), es un tipo de mujer
que no esperas que lleve esa vida. Aunque hay que decir que yo
esperaba que los hombres que se llevara a la cama estuvieran de mejor
ver que los que aparecen. Tampoco Bill Hader es, en mi opinión, muy
guapo. Lo que le viene bien al papel de tío simpático y
sentimental.
Del
guión me gustaron bastante los diálogos, se nota que Amy Schumer es
comediante y las bromas no son simples chistes. Sin embargo, abusó
de las referencias a la cultura popular.
En
cuanto a la trama, es completamente predecible y nada novedosa. Es
una película plana, carente de esos clásicos momentos
sentimentales de cambio propios de una comedia romántica. Los puntos
de giro de los personajes, sobre todo de la protagonista, pasan
prácticamente desapercibidos.
La
longitud de la película, y sobre todo de algunas secuencias, es otro
aspecto que no me gustó. Hay secuencias excesivamente largas donde
actores sin gracia intentan mantener un chiste que no hay por dónde
cogerlo desde el principio, pero ahí siguen, intentándolo
eternamente… Las secuencias en las que aparece LeBron James, que no
es un simple cameo, es un papel secundario en toda regla, son
artificialmente alargadas, como si que aparezca LeBron fuera a
hacerlas mágicamente mejores.
En
resumen, es una de esas películas que yo considero de “no pensar”,
esas que ves cuando te apetece estar un rato sin hacer nada y te
quieres poner una peli. Es un largometraje que podría haberse hecho
mejor, pero para pasar el rato, no está mal.



