American
Crime es una serie estadounidense creada por John Ridley, guionista
de 12 Años de Esclavitud. Está protagonizada por Felicity Huffman
(Lynette Scavo, Mujeres Desesperadas) y Timothy Hutton (Nathan Ford,
Las Reglas del Juego).
Esta
serie tiene una primera temporada ya completa y ahora están
emitiendo la segunda.
Hay
varias cosas que me gustan mucho de American Crime. La primera, los
temas que tratan. Se habla de racismo, de política, de clases
sociales, de abusos..., pero no de la forma en la que es más común
encontrar estas situaciones hoy en día, sobre todo en los medios de
comunicación y redes sociales. Además de hablar de tópicos y de
verdades que nadie admite.
En
ocasiones algunos personajes exageran usando el racismo como arma y
ven conductas raciastas hasta en un conductor blanco que no frena a
tiempo. También la superioridad social por la abundancia económica
de la familia, que lleva a una madre a decirle a su hijo que si la
chica con la que sale no tiene tanto dinero, seguro que busca algo. Y
frases como "los hombres no son violados" hacen sentir
rabia al darte cuenta de que esto, por desgracia, no es ficción en
nuestra sociedad.
La
primera temporada trata del asesinato de un militar blanco y el
juicio que se lleva a cabo. Todos los sospechosos son extrangeros y
la madre (Felicity Huffman, Mujeres Desesperadas) del fallecido
recurrira a todos los medios a su alcance para que el crimen se
considere racial, alegando que si hubiera sido al revés, una victima
de color asesinada por un blanco no se dudaría en calificar el
crimen como racista. Durante la trama se irá viendo que no todo es
lo que parece.
La
segunda temporada habla sobre una agresión a un menor (Connor
Jessup, Falling Skies), el típico marginado rarito, durante una
fiesta de capitanes del equipo de baloncesto. El asunto se enreda
cuando la madre lo denuncia como violación y lo hace público. La
homosexualidad jugará papel importante en esta temporada, sobre todo
cuando se descubre que uno de los capitanes del equipo es gay.
Se
habla también de la homosexualidad en edad adolescente, del miedo a
hacerlo público, sobre todo en el equipo de baloncesto, que, como es
habitual en Estados Unidos, es sinónimo de hombría. Otro de los
temas que se trata es el tópico de que un hombre no puede ser
violado y que si un hombre sufre este tipo de abusos se encuentra
solo, no como las mujeres, que cuentan con grupos de apoyo y muchas
instituciones y autoridades para su defensa.
Otro
aspecto de la serie que me gusta mucho es que las temporadas avanzan
a buen ritmo, no hay los tipicos "capitulo de relleno", en
cada episodio el creador nos da una pieza del puzzle, aunque muchas
veces no es la pieza que nos encaja. Así, poco a poco, hilando las
tramas secundarias crea un sentimiendo de desorientación sobre el
bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, el inocente y el
culpable, en trama principal.
Si
nos fijamos en el guón técnico, son interesantes los planos y
movimientos de cámara. La serie está grabada para que veamos las
expresiones de los protagonistas en cada situación muy de cerca y
con gran intensidad. No es común que en una conversación entre dos
personajes se alternen planos por encima del hombro de los dos, sino
que la camara nos muestra la cara, espresiones y reacciones del
implicado en el asunto. Para esto ayuda mucho la calidad y el gran
trabajo de los actores. De hecho, hay actores de la primera temporada
que tienen en la segunda papeles radicalmente diferentes, por lo que
a veces cuesta situarlos en la trama actual sin poder evitar pensar
en su actuación anterior.
Una
serie muy recomendable si, como yo, tienes inquietudes sociales y
quieres ponerte en la situación de personas diferentes a ti, ver
otros puntos de vista y descubrir las batallas que tienen que librar
para superar el día a día.
Por
Hipnotenusa.
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