lunes, 1 de febrero de 2016

American Crime

American Crime es una serie estadounidense creada por John Ridley, guionista de 12 Años de Esclavitud. Está protagonizada por Felicity Huffman (Lynette Scavo, Mujeres Desesperadas) y Timothy Hutton (Nathan Ford, Las Reglas del Juego).

Esta serie tiene una primera temporada ya completa y ahora están emitiendo la segunda.

Hay varias cosas que me gustan mucho de American Crime. La primera, los temas que tratan. Se habla de racismo, de política, de clases sociales, de abusos..., pero no de la forma en la que es más común encontrar estas situaciones hoy en día, sobre todo en los medios de comunicación y redes sociales. Además de hablar de tópicos y de verdades que nadie admite.

En ocasiones algunos personajes exageran usando el racismo como arma y ven conductas raciastas hasta en un conductor blanco que no frena a tiempo. También la superioridad social por la abundancia económica de la familia, que lleva a una madre a decirle a su hijo que si la chica con la que sale no tiene tanto dinero, seguro que busca algo. Y frases como "los hombres no son violados" hacen sentir rabia al darte cuenta de que esto, por desgracia, no es ficción en nuestra sociedad.

La primera temporada trata del asesinato de un militar blanco y el juicio que se lleva a cabo. Todos los sospechosos son extrangeros y la madre (Felicity Huffman, Mujeres Desesperadas)  del fallecido  recurrira a todos los medios a su alcance para que el crimen se considere racial, alegando que si hubiera sido al revés, una victima de color asesinada por un blanco no se dudaría en calificar el crimen como racista. Durante la trama se irá viendo que no todo es lo que parece.

La segunda temporada habla sobre una agresión a un menor (Connor Jessup, Falling Skies), el típico marginado rarito, durante una fiesta de capitanes del equipo de baloncesto. El asunto se enreda cuando la madre lo denuncia como violación y lo hace público. La homosexualidad jugará papel importante en esta temporada, sobre todo cuando se descubre que uno de los capitanes del equipo es gay.

Se habla también de la homosexualidad en edad adolescente, del miedo a hacerlo público, sobre todo en el equipo de baloncesto, que, como es habitual en Estados Unidos, es sinónimo de hombría. Otro de los temas que se trata es el tópico de que un hombre no puede ser violado y que si un hombre sufre este tipo de abusos se encuentra solo, no como las mujeres, que cuentan con grupos de apoyo y muchas instituciones y autoridades para su defensa.

Otro aspecto de la serie que me gusta mucho es que las temporadas avanzan a buen ritmo, no hay los tipicos "capitulo de relleno", en cada episodio el creador nos da una pieza del puzzle, aunque muchas veces no es la pieza que nos encaja. Así, poco a poco, hilando las tramas secundarias crea un sentimiendo de desorientación sobre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, el inocente y el culpable, en trama principal.

Si nos fijamos en el guón técnico, son interesantes los planos y movimientos de cámara. La serie está grabada para que veamos las expresiones de los protagonistas en cada situación muy de cerca y con gran intensidad. No es común que en una conversación entre dos personajes se alternen planos por encima del hombro de los dos, sino que la camara nos muestra la cara, espresiones y reacciones del implicado en el asunto. Para esto ayuda mucho la calidad y el gran trabajo de los actores. De hecho, hay actores de la primera temporada que tienen en la segunda papeles radicalmente diferentes, por lo que a veces cuesta situarlos en la trama actual sin poder evitar pensar en su actuación anterior.

Una serie muy recomendable si, como yo, tienes inquietudes sociales y quieres ponerte en la situación de personas diferentes a ti, ver otros puntos de vista y descubrir las batallas que tienen que librar para superar el día a día.


Por Hipnotenusa.





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