jueves, 18 de febrero de 2016

Realistas de Madrid


La exposición "Realistas" fue inaugurada el pasado martes día 9 de febrero en el museo Thyssen y se podrá disfrutar de ella hasta el 22 de mayo de este 2016. La entrada general cuesta 12€ y la reducida, 8€.


La muestra alberga unas 90 obras de 7 artistas realistas españoles: Amalia Avia, Francisco López, Julio López, María Moreno, Esperanza Parada, Isabel Quintanilla y Antonio López.


El nombre más conocido de la exposición era el de Antonio López, conocido por sus vistas de Madrid y por el retrato de la familia Real española.
Los primeros trabajos del artista que nos encontramos son de una temática unánime: el baño. Hay ensayos a lápiz y luego los óleos. La perspectiva de suelos y puertas no siempre nos pareció acertada.


Más adelante, casi al final, nos encontramos sus vistas de Madrid. Son óleos en los que se ve un gran trabajo de perspectiva y de luces y sombras. Las zonas en las que incide el sol en los edificios tenían unos colores preciosos. Por otro lado, nos pareció que le faltaba detalle, sobre todo en comparación con las obras de Isabel Quintanilla.


Sobre los óleos de Amalia Avia concluimos que las líneas eran bastas. Sus cuadros se veían mejor de lejos, pero la dimensión de los lienzos invitaba a acercarse para apreciar mejor el detalle. Sin embargo, las esperadas líneas finas no aparecían al reducir la distancia.


Isabel Quintanilla fue la artista que más me gustó. Al comienzo de la exposición encontramos un dibujo suyo a lápiz de un vaso de agua con unos brillos y sombras espectaculares. Los detalles de las formas del vaso y las luces que proyectan sobre la superficie en la que está, hacen que necesites mirar la obra durante varios minutos con el fin de empaparte de todos los detalles.


Al lado había varios bodegones de épocas diferentes en los que ya puedes observar la evolución de sus estilo, yendo de un gran realismo con delicadas sombras y degradados de color a unas masas de color más grandes, con menos difuminados.


De los cuadros de interiores de esta artista destaca el detalle y la precisión. Vemos que las marcas de las baldosas, los pliegues de la ropa caída o las marcas por donde el mantel fue doblado tienen un realismo impresionante. Por otro lado, en los exteriores, vemos que a la vegetación no le debía de dar la misma importancia, ya que no la pintaba con tanto detalle. Muchas veces la naturaleza consistía en masas verdes de luces y sombras. Aun así, pese a la simpleza, se veía y diferenciaba perfectamente donde empezaban y acababan los árboles en los paisajes.

No pierdas la oportunidad de disfrutar de estas obras que aunque muestran lo cotidiano, rozan lo extraordinario.

jueves, 11 de febrero de 2016

Kandinsky, una retrospectiva


Este pasado lunes visitamos la exposición “Kandinsky, una retrospectiva” en el Palacio Cibeles de Madrid. Se podrá visitar hasta el 28 de febrero y la entrada cuesta 11€ si es la general o 9€ si es la reducida. Sin embargo los lunes el precio es de solo 5€. La audioguía es gratuita con cualquier entrada.

La exposición, concebida en cuatro capítulos, hace un recorrido cronológico a través de cerca de 100 piezas de la vida del artista ruso.

La primera etapa comienza a la edad de treinta años, cuando Kandinsky decide dejar su vida, su carrera y su matrimonio por conveniencia con su prima, para irse a Munich a dedicarse a la pintura. La segunda ocurre cuando estalla la Primera Guerra Mundial. Kandinsky tiene que regresar a Rusia, donde se dedica principalmente a la enseñanza artística. La tercera etapa comienza cuando el arquitecto Walter Gropius, fundador de la Bauhaus invita al artista ruso a unirse a esta escuela de arte en Alemania. La cuarta etapa empieza cuando el régimen nazi cierra la Bauhaus y Kandinsky se ve obligado a exiliarse en París, donde residirá hasta su muerte en 1944.

En esta exposición se ve la evolución de Kandinsky hacia la abstracción. También la influencia que tuvo la música en su obra y el estudio de los elementos geométricos que componen cada pintura.

En mi opinión, algo en lo que destaca Kandinsky es en el uso del color. Me fascinaron unos cuadros que había al principio de la exposición pintados con témpera sobre cartulina negra, donde usó el fondo negro para delimitar las figuras.

En varias acuarelas había también masas de color muy potentes y no suele ser común usar la acuarela de ese modo. Las diferentes secciones de diferentes colores estaban perfectamente delineadas, todas las lineas eran firmes. Al igual que en sus trabajos con tinta y punta seca. La seguridad de los trazos era increíble.

Se ve también el estudio de color y figuras en los oleos que componen Composiciones. Figuras geométricas que aunque parecen colocadas al azar se encuentran situadas creando una perfecta armonía. Los colores agrupados y en muchas ocasiones adjudicados a ciertas figuras, como el azul a los círculos. Los colores más usados son el amarillo, el rojo y el azul, los colores primarios.

Sin embargo, en su época en París se ve influenciado por la belleza de las vistas, lo que le hace cambiar su paleta de colores para añadir los colores secundarios y pasteles. El cambio es incluso chocante. En esta última época también mezcla lo geométrico con formas biológicas como amebas o medusas. Durante su estancia en la capital francesa Kandinsky fue aislado y discriminado por los artistas parisinos tanto por su procedencia como por el estilo de su arte.


En conclusión, recomendamos que si tienes oportunidad, vayas a ver la exposición. A pesar de ser arte abstracto, que no es del gusto de todos, se disfruta igualmente. Kandinsky sabía como hacer bello lo que para muchos son “lineas y puntos”.





lunes, 1 de febrero de 2016

American Crime

American Crime es una serie estadounidense creada por John Ridley, guionista de 12 Años de Esclavitud. Está protagonizada por Felicity Huffman (Lynette Scavo, Mujeres Desesperadas) y Timothy Hutton (Nathan Ford, Las Reglas del Juego).

Esta serie tiene una primera temporada ya completa y ahora están emitiendo la segunda.

Hay varias cosas que me gustan mucho de American Crime. La primera, los temas que tratan. Se habla de racismo, de política, de clases sociales, de abusos..., pero no de la forma en la que es más común encontrar estas situaciones hoy en día, sobre todo en los medios de comunicación y redes sociales. Además de hablar de tópicos y de verdades que nadie admite.

En ocasiones algunos personajes exageran usando el racismo como arma y ven conductas raciastas hasta en un conductor blanco que no frena a tiempo. También la superioridad social por la abundancia económica de la familia, que lleva a una madre a decirle a su hijo que si la chica con la que sale no tiene tanto dinero, seguro que busca algo. Y frases como "los hombres no son violados" hacen sentir rabia al darte cuenta de que esto, por desgracia, no es ficción en nuestra sociedad.

La primera temporada trata del asesinato de un militar blanco y el juicio que se lleva a cabo. Todos los sospechosos son extrangeros y la madre (Felicity Huffman, Mujeres Desesperadas)  del fallecido  recurrira a todos los medios a su alcance para que el crimen se considere racial, alegando que si hubiera sido al revés, una victima de color asesinada por un blanco no se dudaría en calificar el crimen como racista. Durante la trama se irá viendo que no todo es lo que parece.

La segunda temporada habla sobre una agresión a un menor (Connor Jessup, Falling Skies), el típico marginado rarito, durante una fiesta de capitanes del equipo de baloncesto. El asunto se enreda cuando la madre lo denuncia como violación y lo hace público. La homosexualidad jugará papel importante en esta temporada, sobre todo cuando se descubre que uno de los capitanes del equipo es gay.

Se habla también de la homosexualidad en edad adolescente, del miedo a hacerlo público, sobre todo en el equipo de baloncesto, que, como es habitual en Estados Unidos, es sinónimo de hombría. Otro de los temas que se trata es el tópico de que un hombre no puede ser violado y que si un hombre sufre este tipo de abusos se encuentra solo, no como las mujeres, que cuentan con grupos de apoyo y muchas instituciones y autoridades para su defensa.

Otro aspecto de la serie que me gusta mucho es que las temporadas avanzan a buen ritmo, no hay los tipicos "capitulo de relleno", en cada episodio el creador nos da una pieza del puzzle, aunque muchas veces no es la pieza que nos encaja. Así, poco a poco, hilando las tramas secundarias crea un sentimiendo de desorientación sobre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, el inocente y el culpable, en trama principal.

Si nos fijamos en el guón técnico, son interesantes los planos y movimientos de cámara. La serie está grabada para que veamos las expresiones de los protagonistas en cada situación muy de cerca y con gran intensidad. No es común que en una conversación entre dos personajes se alternen planos por encima del hombro de los dos, sino que la camara nos muestra la cara, espresiones y reacciones del implicado en el asunto. Para esto ayuda mucho la calidad y el gran trabajo de los actores. De hecho, hay actores de la primera temporada que tienen en la segunda papeles radicalmente diferentes, por lo que a veces cuesta situarlos en la trama actual sin poder evitar pensar en su actuación anterior.

Una serie muy recomendable si, como yo, tienes inquietudes sociales y quieres ponerte en la situación de personas diferentes a ti, ver otros puntos de vista y descubrir las batallas que tienen que librar para superar el día a día.


Por Hipnotenusa.